lunes, 21 de diciembre de 2015

Tatra T87

El inicio del concepto de la aerodinámica.

Considerado como el primer coche de producción concebido con la mínima resistencia aerodinámica como una característica de diseño, el Tatra T87, tomó prestado los rasgos aerodinámicos de sus predecesores, para sí crear uno de los modelos más vistosos y con el menor coeficiente aerodinámico jamás creado.

La firma Tatra, toma prestado el nombre de los Montes Tatra, cordillera en la frontera de Polonia y Eslovaquia. Este nombre siempre se podrá ver acompañado del icónico símbolo V8 en cada uno de los modelos de la firma checa, al ser motorizado todos sus modelos, con esta distribución y número de cilindros.

El Tatra T87 de 1937 fue para la firma afincada en Kopřivnice – República Checa – la culminación del desarrollo tecnológico que habían iniciado con el anterior modelo T77, quedando el T87 como el coche de vanguardia automovilística en una época que sus competidores europeos, no pasaban de crear carruajes con motor.

Cada una de las 3000 unidades producidas – cifra escandalosamente baja – contaban con una estructura autoportante, soportando el tremendo motor de posición trasera, cuya aleación de magnesio y 2500 cc de V8, lograba obtener unos escasos 75cv, empujando el T87 hasta una velocidad máxima de 150 km/h.

Toda la refrigeración que requería este V8, eran satisfechas por las dobles entradas de aire a cada lado del Tatra T87. Para disipar el calor producido, se decidió por unas rendijas en la parte superior del motor, dejando una zaga de vistoso perfil.

Esta posición del motor, provocaba constantes “sustos”, debido a los casos de subviraje. La perfecta sintonía aerodinámica del Tatra T87, reflejada en un diseño que rompía con la entonces tradición, no pudo hacer nada con el pésimo reparto de pesos..

Hans Lebinka como diseñador jefe del T87, optó por un modelo cuyo flujo aerodinámico fuera casi perfecto, compensando así la escasa potencia del motor. Ruedas carenadas en la parte trasera y una más que lustrosa aleta trasera, deberían proporcionar al T87, esa facilidad y elegancia en ruta que en algunas ocasiones logró.

El interior del modelo, accediendo a través de puertas suicidas, se puede apreciar un aire art decó en cada rincón del T87. Con una serie de botones de fácil uso, el conductor disponía de una gran visibilidad, siempre y cuando se mirara hacia adelante, ya que la posición trasera del motor, hacía imposible la visibilidad trasera.

La ya citada visibilidad delantera, estaba bajo la responsabilidad del cristal delantero debido en tres partes, al no estar estandarizado la opción de la cobertura en la elaboración de cristal.

Como la visibilidad trasera, el espacio para equipaje tampoco fue clave en el Tatra T87. Con el motor ocupando la posición trasera, la delantera estaba reservada para las ruedas de repuesto, tan necesarias en ese periodo. Continuando con lo inusual de este modelo y aumentando la luz interior del Tatra T87, contaba con un techo solar, de apertura naturalmente manual.

Si la visibilidad natural estaba desarrollado con novedades como el techo solar, la visibilidad artificial tampoco sería común. Un tercer punto de luz delantero, proporcionaba un incremento de visibilidad del mismo grado como de extrañeza ante los presentes.

Visto en perspectiva, el Tatra T87 dispone de una silueta y sencillez muy similar al de todo un clásico del automóvil, el Volkswagen Beetle. Tal es la similitud, que hubo rumores sobre que no fue otro sino el T87, la base por la que Adolf Hitler y Ferdinand Porsche crearon su icónico “coche del pueblo”.

La Segunda Guerra Mundial, no permitió a Hans Ledwinka, el diseñador del T87, a poder iniciar un pleito contra VW. No fue hasta 1961 cuando se llegó a un acuerdo extrajudicial, gracias a la reapertura del caso.

Fuente: autopasion18.com, eltiempo.com, noticias.coches.....
Galería: Google

sábado, 5 de diciembre de 2015

Mitsuoka Orochi

El terror nipón

Nacido como concept car en 2001, fue lanzado a producción después de 5 años de espera. Bajo el nombre de un dragón de la mitología japonesa, se encuentra quizás uno de los modelos de automóviles más extraños de la historia.

La firma Mitsuoka lleva décadas fabricando modelos de automóviles de características modernas, pero con el elegante y añejo aspecto de los modelos británicos de mitad del Siglo XX, muy similar a la española Hurtan Esta filosofía, se rompió con el Mitsuoka Orochi.

Quizás el coche más espantoso de la historia, toma el nombre de “Yamata no Orochi”, legendario dragón de ocho cabezas, monstruo mitológico japonés. Dicho nombre se plasma en el Mitsuoka con formas angulosas sin belleza aparente con uno de los frontales más extraños existentes en el sector automovilístico.

El Orochi fue originalmente construido en 2001 como concept car basado en la plataforma de un Honda NSX para aparecer en el Tokyo Motor Show de 2001. Mitsuoka entonces continuó el desarrollo del coche, viendo la luz una nueva versión en 2005, en el Tokyo Motor Show de 2005, se denominó el Orochi Nude-Top Roadster, pero no fue hasta en 2006 cuando se puso a la venta.

Utilizando el chasis de acero fabricado a mano como del viejo Honda NSX, el Mitsuoka Orochi entrega unas cifras de 4.560 mm / 2.035 mm / 1.180 mm para los datos de largo / ancho / alto, siendo unas cifras cómodas para los dos ocupantes del Orochi.

El elegido para mover los 1.580 kg de peso – cidra muy elevada comparada con el resto de vehículos deportivos – fue un motor Toyota V6 de 3,3 litros de posición central – como su tracción – con 233 CV asociado a un cambio manual de cinco velocidades.

Este motor es ya conocido por ser utilizado en los modelos Camry, Solara, Sienna, Highlander y el Lexus RX. Aunque sea de poco caballaje en el resto del planeta, en Japón, sin embargo, vende más la exclusividad que el caballaje, y de eso el Orochi tiene en abundancia.

Ante el tremendo aspecto exterior con puertas de apertura de tijera, el interior da un toque de tranquilidad y sosiego al encontrar la de piel de Alcántara en dos colores por doquier además de por detalles en plástico con aspecto metalizado.

En un inicio, la producción se decidió en 400 unidades con unos valores de salida de poco más de 100.000$. Con estos valores, se esperaba que dichas unidades fueran vendidas en un máximo de cuatro años.

Solo tardaron 18 meses, para que ofrecieran su primera versión especial. En Septiembre de 2007 Mitsuoka lanza una variante especial del Orochi, llamada el Kabuto, a un precio cercano a los 122.000$.

Mitsuoka Orochi Kabuto
El 30 de enero de 2008, Mitsuoka Motors anuncia el Orochi Zero, con producción limitada a justo 20 unidades. Esta versión disponía como fue posible ver, aún más apéndices aerodinámicos para ser más llamativito.

Con spoiler delantero y trasero carente de función real, se plasmaba de nuevo la idea primigenia de ostentación que de velocidad, ya que ni aerodinámica ni motor ni suspensión fue mejorada frente al original.




La última de estas versiones pesadilla, fue un intento de homenaje al título de manga “Neon Genesis Evangelion”: el Mitsuoka Orochi Evangelion Edition.

Esta versión de Orochi está pintado con los colores vistos en los “Evas” y los emplea en su carrocería de modo agresivo, utilizando todas las tonalidades posibles con unas líneas que recuerda más a un graffiti del estilo hip-hop que a uno de los personajes de la serie.

Como es seña de identidad en cada nueva versión, ningún elemento mecánico de la motorización o suspensión fue mejorado, únicamente fue incrementado el precio hasta los 140.000$ para cada una de las 11 unidades fabricadas.

Con apenas siete años de vida, el modelo nipón parece anunciar su fin con el lanzamiento del Mitsuoka Orochi Final Edition. Una variante que cuenta con llantas de 19 pulgadas, spoiler delantero y aletas traseras específicos, y dos colores de carrocería inéditos: morado 'Fuyoru' y dorado perla brillante.





Al Orochi hay que mirarlo con ojos japoneses para entender su atrevido diseño.

Fuente: eleconomista.es, autoblog.com, motorpasion.com, autocosmos.com, bolido.com, todoautos.com, atraccion360.com, autogespot.es,...
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